Señor Ministro de la Función Pública y Presidente del Consejo General de la Costa de Oro, querido François Sauvadet,Señora Vicepresidenta del Consejo Regional de Borgoña, Señora Tennebaum,Señor director del centro de arte contemporáneo, querido Xavier Douroux,

Aprovecho la oportunidad de estar hoy con ustedes para
esta hermosa inauguración para saludar a todos los centros de arte
contemporáneo francés - estos brotes espontáneos, de origen asociativo
en su mayoría, orientados principalmente a la investigación y la producción
artística propiamente dicha, y que por ello desempeñan un papel importante en la
dinámica del arte contemporáneo en Francia, junto a las instituciones
puramente públicas. Un papel plenamente reconocido por mi ministerio, que
recientemente le ha dado el marco que le garantiza toda la visibilidad y
la seguridad necesaria de los agentes públicos.

Hoy inauguramos el ala diseñada por el arquitecto Shigeru van
cuyo extraordinario gesto creativo nos ha dado también el Centro Pompidou-
Metz. El Consorcio dispone ahora en Dijon, en estos dos lugares, de la
calle Quentin y la Fábrica, espacios a la medida de su éxito y
su audacia, con 4.000 m² adicionales. Esta operación nos muestra
una vez más lo que el Estado y las colectividades territoriales, en
la ocurrencia la ciudad de Dijon, el Gran Dijon, el consejo general de la Costa de Oro,
el Consejo Regional de Borgoña, por sus compromisos financieros
cruzados y su motivación, pueden lograr juntos, en su
estrecha cooperación al servicio de la cultura.

El Consorcio es la historia de un éxito extraordinario. Creado en
1977 por Franck Gautherot y Xavier Douroux, y dirigido por
la asociación «El rincón del espejo», el Consorcio se apresuró a
como punto de referencia para su reflexión crítica sobre el lugar
y el papel del arte en el tejido urbano, por su contribución también a la
descubrimiento de artistas importantes desde principios de los años 1980 - creo
por supuesto a Daniel Buren, a Annette Messager, a Bertrand Lavier; a Claude
Rutault también - que vimos recientemente en la galería Perrotin. En
1990, usted apoya la generación de Pierre Huyghe, Philippe
Parreno, Dominique González-Foerster, Rirkrit Tiravanija, Xavier Veilhan,
Sylvie Fleury... Una de sus grandes fortalezas está en las relaciones
estrechas que ha establecido con los artistas, muchos de los cuales
dona algunas de sus obras. A lo largo de los años, usted tiene tan
constituido por una colección de unas 300 obras de gran valor,
de la cual usted va a donar a su vez al Museo de Bellas Artes de Dijon.

El Consorcio es la historia de un éxito extraordinario. Creado en
1977 por Franck Gautherot y Xavier Douroux, y dirigido por
la asociación «El rincón del espejo», el Consorcio se apresuró a
como punto de referencia para su reflexión crítica sobre el lugar
y el papel del arte en el tejido urbano, por su contribución también a la
descubrimiento de artistas importantes desde principios de los años 1980 - creo
por supuesto a Daniel Buren, a Annette Messager, a Bertrand Lavier; a Claude
Rutault también - que vimos recientemente en la galería Perrotin. En
1990, usted apoya la generación de Pierre Huyghe, Philippe
Parreno, Dominique González-Foerster, Rirkrit Tiravanija, Xavier Veilhan,
Sylvie Fleury... Una de sus grandes fortalezas está en las relaciones
estrechas que ha establecido con los artistas, muchos de los cuales
dona algunas de sus obras. A lo largo de los años, usted tiene tan
constituido por una colección de unas 300 obras de gran valor,
de la cual usted va a donar a su vez al Museo de Bellas Artes de Dijon.

El Consorcio es la edición, el grafismo, la producción de obras en
el espacio público, la producción cinematográfica - pienso por ejemplo en
su trabajo de coproducción con directores tan prestigiosos
que Apichatpong Weerasethakul, por Tío Boonme, Palma de Oro en
Cannes el año pasado -, para una institución excepcional donde el rigor y
las exigencias artísticas han sido siempre de puesta desde sus inicios, y
mejor garante es también la gobernanza atípica y colegial de sus
seis departamentos - Se unieron Xavier Douroux y Franck Gautherot
en la década de 1990 por Eric Troncy, que también es actualmente
comisario del premio Fundación de empresa Ricard, por Stéphanie
Moisdon, Anne Pontégnie, Geraldine Minet, Seungduk Kim, Irene Bony,
Catherine Bonnotte. Una firma colectiva para un centro de arte convertido
modelo de género, con programas como los nuevos
patrocinadores», donde los pedidos públicos están diseñados con la
Fundación de Francia y los habitantes de toda la región, con su fuerte
presencia en el ámbito de las producciones delegadas, como en Qatar,
que garantizan al Consorcio una mayor visibilidad y repercusión internacional
en materia de planificación pública. Una institución híbrida, pues, muy
dinámica, tanto local como mundial, de Sevilla y Venecia a Seúl, que
combina la confianza y la asunción de riesgos, la apertura al sector privado por su fondo
de dotación; un falopio para utopistas cuyas palabras clave son
confianza y generosidad - en una palabra, un lugar notable. La calidad
de las dos exposiciones de apertura que acabamos de visitar, donde Francisco
Pompon se cruza con On Kawara, co-organizada con Dan Graham, solo hace
confirmar esta ejemplaridad.

Y no olvido el Fondo Regional de Arte Contemporáneo de Borgoña, que
está en plena transformación. Una nueva dirección está
contratación, que tendrá por misión dinamizar el FRAC en concertación
con el Consorcio. En Dijon, esta dinámica, que beneficiará a todos, debe
mucho a los misioneros de la creación contemporánea que sois.

Le doy las gracias.