Discurso de Frédéric Mitterrand, ministro de Cultura y Comunicación, pronunciado con motivo de la ceremonia de remisedes insignias de Chevalier des Arts et Lettres a Denis Roche.

Si una palabra debe resumir su recorrido, es la palabra eclecticismo. En
las misiones de desarrollo y promoción de la cultura, es un
triunfo, es incluso una exigencia en la hora de los mestizajes entre formas
artísticas. Antes de unirse a la DRAC Guyana como
Consejero de Museos y Artes Plásticas y como adjunto del Director de
Asuntos culturales, usted ha sido periodista, editor, productor
de cine, corresponsal de revistas, curador de exposiciones. Usted es
así que fue por «saltos y juegos» para reanudar la maliciosa
expresión de Montaigne en Los Ensayos.
Ha sido un operador cultural, un creador antes de convertirse en uno
administrador en los servicios descentralizados del Estado, en la DRAC Centro
luego a la administración central del Ministerio, donde usted ejerció
Secretario General del Museo de los monumentos franceses. Usted
ha ejercido posteriormente su actividad en la Caisse des Monuments
históricos y luego a la fábrica de Sèvres. El territorio de los museos que
por lo que es familiar y lo ha abordado en diferentes aspectos: la acción
entre el público, la promoción económica, la administración. Rico
su experiencia en el sector privado y en la empresa cultural, usted
ha acompañado la transformación de la oferta de los museos durante
de los años 90. El museo «templo del conocimiento» es así cada vez más
convertido en un «museo foro» abierto a la sociedad. El conservador y el
director de establecimiento público, sin renegar de las exigencias científicas, a
ha llevado a invertir en la gestión y el desarrollo de estrategias de
promoción entre el público. Ninguna de estas vías de desarrollo
son complementarias y deben dialogar en el
respeto de las misiones de conservación de las obras.
Apasionado por las artes visuales y por la creación contemporánea, cercano a
preocupaciones y expectativas de los artistas que han sido posteriormente
nombrado a la Delegación para las Artes Plásticas (DAP) y luego al Centro Nacional
de las Artes Plásticas (CNAP), como jefe del servicio de ayuda a las
artistas. De su experiencia plural, diversa, usted ha sacado una capacidad
a dialogar con los que hacen la cultura. Ésta es extremadamente
precioso, en sus funciones con Michel Colardelle, en
ámbitos en los que el plan cultural para la Guayana que presentaré
mañana hace especial hincapié.
Su trayectoria refleja perfectamente la idea que tengo de las misiones de este
ministerio: la gestión de un legado de André Malraux y sus
sucesores; la anticipación de las evoluciones y transformaciones de
el acceso a las artes en la era digital y de la globalización de los saberes. Los
políticas públicas de la cultura en nuestro país son inseparables de estos
dos dimensiones: deben ser gestores y visionarios. Su
Me parece que el recorrido da testimonio de esta doble exigencia.
Por eso me complace nombraros, en nombre de la República
francesa, con el grado de Caballero de las Artes y las Letras.