Señoras y señores, Queridos amigos, Túnez ha traído al mundo un formidable mensaje de cambio cuyas consecuencias se extienden mucho más allá de sus fronteras.

Para Francia, he considerado esencial, en este momento histórico, que
poner la cultura tunecina en el honor, en todas sus formas, en toda
la riqueza de sus modos de expresión; dar también un nuevo
desarrollo de su cooperación cultural con Túnez. Por amistad, por supuesto, y por
preocupación por esta cultura que compartimos; para preparar el futuro,
también. Porque he podido constatarlo, durante mis últimos viajes en
Túnez, que la ocasión era muy favorable a un
profundidad del papel que la cultura puede desempeñar en la sociedad tunecina. La
Francia estará plenamente al lado de los poderes públicos y
profesionales de la cultura que ahora quieren defender esta
perspectiva, y junto a los artistas tunecinos.

El pasado mes de abril lancé un «plan de acción» destinado a definir lo que la
Francia puede aportar a esta dinámica. Poner la cultura tunecina a
el honor es ante todo favorecer la inserción de sus artistas y de sus
creadores en los grandes eventos que marcan el calendario cultural
francés. Para ello he movilizado mis servicios y las direcciones regionales
de Asuntos Culturales.

Pienso, por ejemplo, en el Festival de Cannes, donde hemos contribuido a
la presencia de una notable delegación tunecina de realizadores y
profesionales del cine. La cinemateca francesa también
programado una retrospectiva de las películas de Nouri Bouzid, que acaba de
terminar;

Pienso en el Festival de Aviñón, con espectáculos tunecinos en el In -
Amnésia, de Fadhel Jaibi y Jalila Baccar - como en el Off, con
la acogida también de profesionales tunecinos del espectáculo vivo;

En el campo de las artes plásticas, el museo del Montparnasse organiza
una exposición de artistas emergentes que también se presentará en
Cutlog, el Off de la FIAC en París;

En el ámbito del libro, pienso en la acción llevada a cabo por el Centro Nacional del
libro en favor de las librerías francófonas siniestradas durante los
eventos, por su iniciativa de donaciones de libros francófonos a
bibliotecas públicas tunecinas - que se suman a las dotaciones
del Servicio del Libro y de la Lectura de mi Ministerio, subvencionando
asociaciones como Biblionef, Adiflor y Bibliotecas Sin Fronteras
para donaciones de libros;

Pienso en la exposición fotográfica Dégage, presentada en el Instituto del
Mundo Árabe, una parte de la cual se reanuda en los Encuentros
internacionales de Arles, la cita fotográfica más importante en
Francia, luego a «Visa pour l'image» en Perpiñán;

La música tunecina estará obviamente presente en el gran Ramdam, este
verano, en el parque de La Villette, así como en el gran concierto «Túnez en fiesta» que
se ofrecerá en el Cenit en octubre.

En este panorama ofrecido a los franceses, a los tunecinos de Francia,
visitantes de todos los países que pasan por las galerías de Valois,
artes, que nos reúnen esta noche, tenían que ocupar un lugar
aparte. Son la parte a la vez material e intangible de una historia
milenario, en el que las expresiones culturales se han
construida entre invasiones y resistencias. Sobre todos los materiales, la madera,
el acero, la tela, la alfarería, la cerámica, los conocimientos técnicos tunecinos encierran
una riqueza y una inventiva que se inscribe en esta historia larga y
en una diversidad de expresiones que el turismo de masas hace a veces
poco visibles. El principio de esta exposición es casarse, en la elección
de los objetos presentados, lo antiguo y lo contemporáneo, lo tradicional y el gesto
disruptivo, y las diferentes regiones de Túnez - vasos caligráficos,
Kelim y túnicas, carpintería, joyería, hierro
forjado y el mosaico.

Mi más sincero agradecimiento va a Mohamed Messaoudi, quien
hace un trabajo notable de selección de las piezas expuestas, que
aseguró la escenografía, que también trajo piezas de su propia
colección... Querido Mohamed, esta hermosa exposición lleva
innegablemente su marca.

También quiero dar las gracias especialmente al Instituto Francés, en
particular Silvia Balea, así como la movilización de los servicios culturales de
la Embajada de Francia en Túnez, todos los cuales han contribuido a
posible exposición.

Rendir homenaje a los artistas tunecinos es también comprometerse a inscribirse
en la duración nuestra acción de cooperación cultural. Aprovecho esta
ocasión para aseguraros la plena movilización de mi ministerio y
de sus instituciones para contribuir a la estructuración de la política
cultural tunecina. Mediante misiones de expertos, encuentros de
profesionales, el CNL y el CNC, en los ámbitos del libro y del
el cine, van a aportar su ayuda a la creación de
Túnez. En el ámbito de nuestra cooperación museística, el Louvre
comprometida en una cooperación activa con el Museo del Bardo; los
museos de Cartago y Susa, y el proyecto del futuro museo de arte
contemporáneo tunecino se benefician también de la movilización de
servicios de museos de Francia, bajo la dirección de Marie-Christine
Labranza. En todas estas áreas de nuestra cooperación cultural, una
se concede especial importancia a las acciones de formación - ya que
que pueden inscribir en el ser humano y a largo plazo el fruto de
nuestras iniciativas comunes.

Túnez se ha convertido en portadora de una gran esperanza para las relaciones
entre Europa y el mundo árabe. En esta recomposición del mundo y
la cultura tiene un papel esencial que desempeñar. La
proximidad histórica y cultural de Túnez y Francia y la amistad que
nos une nos da una muy buena oportunidad de contribuir activamente.

Le doy las gracias.