D. el Prefecto de Maine-et-Loire, querido Richard Samuel, D. el Diputado de Maine-et-Loire, querido Michel Piron, D. el Alcalde de Saumur, querido Michel Apchin, D. el Presidente del Consejo de Administración del Instituto Francés del Caballo y Equitación, el Sr. Prefecto de Rosaies, Sr. Director General del Instituto Francés del Caballo y de la Equitación, estimado Sr. de Guénin, Sr. Director de la Escuela Nacional de Equitación, estimado Robert d'Artois, Sr. l'Ecuyer en jefe, querido coronel Faure, Sra. los antiguos Ecueros en jefe y ex Directores de la Escuela Nacional de Equitación, Sr. los Oficiales, Señoras y Señores, Queridos amigos,

En Bali, hace unas semanas, una tradición francesa fue reconocida como universal.

Estoy muy contento de estar hoy entre vosotros, en este alto lugar tan prestigioso de la equitación francesa. El año que acaba de concluir ha visto pues la inscripción de la equitación de tradición francesa en la lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO: un reconocimiento que ha sido fruto de una movilización ejemplar de la Dirección General de Patrimonio, del Cuadro Negro de Saumur y de la Escuela Nacional de Equitación, para instruir un expediente complejo, que responde a criterios muy exigentes. Podemos estar orgullosos del éxito de esta candidatura, que ha recibido la aprobación del Comité Intergubernamental del Patrimonio Cultural Inmaterial; este reconocimiento consagra la excelencia y la vitalidad de una tradición y de sus grandes maestros, una tradición que pone de relieve una forma única de simbiosis entre el hombre y el animal - punto que hay que subrayar, son pocas las candidaturas que abordan la cuestión del lugar de los animales en las diferentes formas de patrimonio cultural inmaterial.

La tradición militar de la equitación francesa está omnipresente en la larga iconografía de nuestra historia, desde el tapiz de Bayeux hasta la Galería de las Batallas acondicionada por Louis-Philippe en el Palacio de Versalles. Una tradición siempre viva, como lo demuestra el Marco Negro de Saumur. 
Hoy quisiera saludar la presencia de un gran hombre de la equitación francesa, el General Pierre Durand, que fue escudero jefe del Cuadro Negro y director de la ENE.

Más allá del Marco Negro de Saumur y de la Escuela Nacional de Equitación, es una amplia comunidad, presente en los clubes y asociaciones, es una diversidad de prácticas de equitación de tradición francesa, una pluralidad de campos y oficios, que sean objeto de reconocimiento universal.

La equitación y las tradiciones relacionadas con el mundo del caballo son parte integral de los programas y proyectos de mi ministerio. La Dirección General de Patrimonio puso en marcha en 2011 un programa de investigación interdisciplinaria dedicado al caballo y sus patrimonios. El año pasado estuvo marcado por dos coloquios importantes, en Tulle y Pompadour en mayo, y aquí en Saumur en diciembre.

Esta acción del Ministerio de Cultura continuará en 2012 con, además, la organización de un coloquio en octubre próximo, gracias a la Dirección General de Patrimonio y al Instituto Nacional del Patrimonio, sobre «las colecciones patrimoniales de la historia del caballo en Francia y en Europa». Este trabajo permitirá preparar la exposición de interés nacional «El caballo y sus patrimonios» prevista para 2014-2015, o también el proyecto de un portal digital dedicado a la historia del caballo, dando acceso al conjunto de los documentos patrimoniales digitalizados, llevado conjuntamente por la Biblioteca Nacional de Francia y el Instituto francés del caballo y de la equitación.

Con su magnífica presentación del trabajo de los caballos del Marco Negro, nos ha mostrado cómo una tradición marcial y exigente es capaz de ponerse al servicio de la armonía, con esta capacidad única de hacer natural el gesto notable - lo que Castiglione llamaba la sprezzatura, y que para él era el signo exterior de la nobleza.

Le doy las gracias.