Homenaje de Frédéric Mitterrand, ministro de Cultura y Comunicación, a Shirley Verrett.

Con Shirley Verrett, la ópera pierde una de sus grandes voces. Era
una artista solar, cuya belleza y presencia en el escenario
realzaban aún más el rendimiento de la voz. Inolvidable Lady
Macbeth, la que los italianos llamaban «la Negra Callas» -
la Callas Noire- estaba tallada en la tela de las Reinas de la Noche,
Orfeo en el infierno y Aida.
Alimentada de cultura francesa, cultivaba este vínculo de afecto hasta
en su lejana Michigan. Ella poseía a un alto grado este
suplemento de alma que da el carisma, sin el cual la
gran divas no puede tocar los corazones y convertirse en
verdaderamente inmortal.