Escritor, cineasta, académico y soldado, Pierre Schoendoerffer nos ha dejado.

Sus múltiples talentos de creador le habían permitido acumular las recompensas: Premio del Guión en Cannes en 1965 por «La 317ª Sección», Oscar al mejor documental en 1968 por «la Sección Anderson», Gran Premio de la novela de la Academia francesa en 1976 por «El Cangrejo Tambor», seguido de tres César en 1978 para su adaptación. Hombre de honor creyendo en la fidelidad a los suyos y a la patria, su rectitud seguía siendo una exigencia diaria.

En sus ficciones, este rigor se encontraba fácilmente en los personajes, púdicos y atormentados por la observancia de su moral. Sus héroes a la nostalgia amarga, cercanos a los de John Ford y Raoul Walsh, eran retratados en sus contradicciones con una sensibilidad y justicia sin igual.

Marino, paracaidista, reportero de guerra y prisionero, Pierre Schoendorffer dejará para siempre el rastro de un hombre atormentado por la guerra y sus consecuencias sobre nuestra humanidad.