Homenaje de Frédéric Mitterrand, ministro de Cultura y Comunicación, a Jean-Philippe Lecat

Acabo de enterarme de la desaparición de Jean-Philippe Lecat, ministro de
la Cultura de 1978 a 1981. Gran empleado de Estado, de Borgoña
apasionado por la Orden del Vellocino de Oro, este espíritu afilado puso
primeros hitos de la ampliación de los ámbitos de acción del Ministerio
se formaron en los años 80.

Visionario, integró la radio y el audiovisual dentro del perímetro de la
Rue de Valois, contribuyendo a anclar definitivamente la Comunicación.

Atento a los desafíos de la democratización cultural, creó una Misión
desarrollo cultural, reforzando al mismo tiempo la acción del Estado en los
regiones, como lo demuestra el establecimiento del segundo Conservatorio
nacional superior de música en Lyon.

Reformador prudente, realizó una reorganización significativa de su
administración para darle una mayor legibilidad. Consciente de
la apertura creciente de la sociedad francesa a Europa, creó
también un Servicio de Asuntos Internacionales.

Acompañando las grandes obras de Orsay y de la Villette,
fue el iniciador del «Año del Patrimonio» en 1980, cuyo éxito fue
considerable.

El que decía «vivir en una época de pluralismo,
de interdisciplinariedad y apertura», fue un espíritu iluminado que supo adaptar
las misiones del Ministerio de Cultura a los desafíos de su tiempo.