Aldo Cardoso presentó el miércoles 8 de septiembre el informe de su misión sobre la falta de apertura de las ayudas públicas a la prensa que le ha confiado el Ministerio de Dubudget, de Cuentas Públicas y de la Reforma del Estado y el Ministerio de Lacultura y Comunicación.

Esta misión, establecida al término de los Estados Generales de la prensa escrita, tiene por objeto
con objeto de presentar recomendaciones que garanticen a largo plazo una gestión
irreprochable y equilibrada de las ayudas a la prensa, vinculadas al
mantenimiento del pluralismo o mejora de los resultados económicos. La
se refiere esencialmente a las ayudas directas y se inscribe en las orientaciones adoptadas
por el Presidente de la República al término de los Estados Generales de la Prensa
escrita.
Entre las medidas emblemáticas de su informe, Aldo Cardoso preconiza
condicionar la concesión de ayudas directas a los editores a una gestión
contractual con compromisos evaluables destinados a apoyar prioritariamente
innovación, renovación de la oferta, promoción de nuevos modelos
de negocios, y el control de costes. Varios dispositivos, hoy fragmentados,
podrían agruparse en un fondo estratégico con una estructura
de supervisión y evaluación independiente reforzada. La misión propone
mantener en un primer momento las ayudas al pluralismo como dispositivo
separado. A cambio de esta reforma, el Estado se comprometería a estabilizar su
contribución presupuestaria durante los cinco años siguientes a la aplicación de la
reforma. Estas medidas deben garantizar el paso de una lógica destinada a ayudar
de los actores y una industria, a una lógica dedicada al acompañamiento de una
función, la de informar, y a un paso», la de reinventarse sin
cesa.
En el momento de la entrega del informe, Frédéric Mitterrand declaró que estaba determinado
a preservar los principios de una intervención pública que contribuya prioritariamente a la
preservación del pluralismo de la información. Este importante desafío de nuestra vida
democrática no debe en ningún caso debilitarse por un dispositivo que podría
ser objeto de reproches o sospechas en cuanto a sus objetivos, su eficacia, su
transparencia o su modo de gobernanza. Observo además que el
ya no actúa como catalizador de cambio, sino que
en su organización actual, el riesgo de retrasar las reformas y
inversiones indispensables, especialmente para hacer frente a
la revolución digital. Este informe propone el rumbo de una intervención más
eficaz de los poderes públicos, en particular desde la perspectiva del
creado al término de los Estados generales. Comparto los principales análisis,
y pienso estudiar muy rápidamente, con François Baroin, y en relación con
profesionales afectados, las principales propuestas. »
Frédéric Mitterrand anunció la instalación de un foro encargado de definir los
modalidades de aplicación progresiva de las medidas que serán finalmente
por el Gobierno. Este foro al que se asociará la profesión, y
presidirá la primera sesión y se reunirá en octubre.