El Gran Premio Nacional de Arquitectura, creado en 1975 y relanzado en 2004 por el Movimiento de la Cultura y la Comunicación, es la distinción más alta en materia de arquitectura. Recompensa cada dos años unarchitecte o una agencia de arquitectura, por el conjunto de su obra.

Celebrando para esta nueva sesión «veinte años de una obra construida»,
el Gran Premio Nacional de Arquitectura ha sido objeto de una convocatoria de candidaturas,
ampliamente difundido a través de la prensa. El jurado que se reunió el miércoles 23
marzo examinó más de cuarenta candidaturas. Su elección se centró en el
obra del arquitecto Frédéric Borel.

Este arquitecto de 52 años rompe desde sus primeros logros con
la arquitectura minimalista y funcional de su época. Estos edificios
parisinos de la rue Oberkampf (1993) y de la rue Pelleport (1998), a la
radicalidad formal, colorida y escultórica, componen historias reales
urbanos con el tejido en el que se insertan lo más cerca posible.

Afirmando la singularidad de un enfoque urbano heterogéneo, Federico
Borel no teme provocar encuentros fragmentarios, apostando a veces por
el estallido de volúmenes policromáticos, a veces sobre bloques simples y
masivos, como algunos de sus equipamientos públicos, conjugando la
veces, en una gran libertad plástica, rigor y poesía.
Imaginando la ruptura formal como medio de condensación social, con el fin de
crear nuevos lugares comunitarios, Frédéric Borel piensa que la ciudad como
un collage, único capaz de generar sorpresa, lo inesperado, lo improbable,
creando así las condiciones para una libertad en la ciudad.

Le debemos, entre otros, el Centro de Impuestos de Brive (1999), la Universidad
de Agen (1998), el jardín de infancia de la calle Moskowa, en París (2000), el Palacio
de Justice de Narbonne (2005), el centro cultural del Mont Saint-Aignan (2006),
la escuela de arquitectura de París Val-de-Seine (2007), etc.
En el extranjero, intervino, en particular, en Viena, Austria, en el sitio de la
Brasserie Ottakring (1998), en Atenas, sobre el de los Long Murs (1997), sobre la
recalificación del barrio GZS, S'Hertongenbosch, en los Países Bajos (2002), etc.

El Gran Premio Nacional de Arquitectura le devuelve hoy el más bello
homenaje, el reconocimiento más total de un recorrido ejemplar.

El Ministro de Cultura y Comunicación entrega el diploma
del Gran Premio Nacional de Arquitectura, realizado especialmente por el artista
Daniel Buren. Frédéric Borel recibirá una dotación de 10.000 euros
y la Ciudad de la Arquitectura y del Patrimonio le dedicará una exposición y
una publicación monográfica. Por último, integrará el Comité de los Grandes Premios
Consejo Consultivo, creado en 2005 y establecido en
junto con el Ministro para tratar grandes temas relacionados con la arquitectura.