El mismo día en que intervino sobre el derecho de autor e internet ante Lesparticipants del foro e-8 organizado por el Presidente de la República, Frédéric Mitterrand, ministro de Cultura y Comunicación, acogió con satisfacción la adopción por la Comisión Europea de las propuestas preparadas por Michel Barnier sobre el marco europeo de los derechos de autor.

Por su documento de estrategia para un mercado interior de los derechos
de los derechos de autor, la Comisión
Europa ha demostrado la importancia que, al igual que Francia, concede a
tema. Para Frédéric Mitterrand y para la Comisión, la sostenibilidad
de la creación, y por tanto de la diversidad cultural, que está en juego. El mercado
la aplicación de los derechos humanos y el desarrollo sostenible
a la financiación de la creación. Con este espíritu debe abrirse el
proyecto de la Comisión, que se traducirá en 2012 en los trabajos sobre la
gestión colectiva y las condiciones de licencia de la música en línea, y en
un primer momento por los trabajos sobre las obras huérfanas del escrito.

Sobre la explotación en línea de las obras huérfanas, definidas como las obras
cuyos titulares de derechos no puedan ser identificados o localizados, Frédéric
Mitterrand también acogió con satisfacción la adopción por la Comisión de una
propuesta de directiva. Como ya había podido hablar de varios
con Michel Barnier en el último año, señala que el enfoque
aprobada por la Comisión corresponde ampliamente a la reflexión realizada en
Francia desde el informe del Consejo Superior de la Propiedad Literaria y
artística de 2008. La propuesta de Directiva, que se centra en
permitirá el reconocimiento mutuo de los regímenes nacionales, como el
dispositivo de gestión colectiva previsto en Francia. Ofrecerá, respetando
nuevas posibilidades de explotación en línea de las obras
el éxito de las bibliotecas digitales e incluso el
desarrollo de nuevas ofertas comerciales.

En estrecho contacto con Michel Barnier, así como con los demás Comisarios
europeos competentes, Frédéric Mitterrand tomará, con sus servicios,
su parte en el trabajo que se compromete a hacer vivir los principios del derecho de autor en
la era digital. De este modo, persigue un compromiso en la escena europea que
ya en 2009 lo había llevado a lanzar la idea del Comité de Sabios sobre la
digitalización del patrimonio y, en el Consejo de Ministros de Cultura del
a proponer a sus colegas europeos un manifiesto de
ministros para la Europa de la cultura.