Frédéric Mitterrand, ministro de Cultura y Comunicación, toma nota del hecho de que Bertrand Cantat no se presentará en el Festivald'Avignon comprendiendo la emoción que había suscitado una participación malvada.

Frédéric Mitterrand desea asegurar a la familia Trintignant de sus
sentimientos de profunda solidaridad.
El Ministro desea aclarar que no se le consulta sobre la
programación del festival para dejar sus libertades de diseño
a los programadores según una regla deontológica que es la base
incluso de la política cultural.