dAf 84
DEDET Bernard
Tombes et pratiques funéraires protohistoriques des Grands Causses du Gévaudan
(Aveyron, Gard, Lozère)
Comarcas altas, calcáreas, situadas en la parte sur del Massif Central, los Grands Causses del Gévaudan y sus alrededores, Sauveterre, Bondons, Méjan, Noir y sus satélites, han procurado, desde mediados del siglo XIX hasta ahora, unos 240 sepulcros protohistóricos. Estas tumbas se reparten desde el Bronce final II hasta el siglo V antes de Cristo, pero, la mayoría de los yacimientos mejor fechados pertenecen a la primera Edad del hierro.
Une vez presentada la región estudiada, la historiografía de las investigaciones de terreno y la evolución de las ideas científicas en este dominio, la primera parte está dedicada a las tumbas, base de documentación ilustrada, comentada y crítica de la totalidad de los datos conseguidos en este tema hasta principios
La segunda parte del libro reune cinco capítulos de síntesis acerca de las prácticas funerarias en uso durante
El capítulo quinto analiza la propia tumba. Los lugares estudiados son diversos. Junto a monumentos anteriores reutilizados, dólmenes y túmulos, y también a otras fórmulas que son excepcionales, cueva, fosa, cercado, se trata esencialmente de túmulos edificados con piedras y/o tierra. Son ellos, estos “nuevos” túmulos, los que constituyen naturalmente la parte más significativa del estudio: localización, materiales constructivos, zona sepulcral y disposición interna, dimensiones, relleno, señalización exterior.
El capítulo sexto está dedicado a los difuntos, tanto aquéllos cuyos restos óseos se han conservado (67), como los que son conocidos solamente por la bibliografiaa arqueológica (119) : número de individuos en cada tumba; repartición en cuanto a la edad en el traspaso, que muestra un fuerte déficit de los más jóvenes; repartición según el “sexo antropológico”, esta ultima bien equilibrada. Estudia también esta parte los diversos modos de tratar el cadáver, incineración in situ o en una pira, depósito primario no incinerado, depósito secundario después descarnadura, no incinerado también, el problema de manipulaciones de huesos, y la cuestion de la ausencia de restos óseos en ciertas estructuras semejantes a las tumbas. Para cada uno de estos tratamientos, el modo de depósito de los restos está analizado: cantidad de huesos incinerados, ausencia o presencia de un continente, posición y orientación de los cadáveres, disposición de la región sepulcral.
En el capítulo séptimo se examinan el ajuar y las ofrendas. Todos los objetos descubiertos están inventariados por categorías y tipos. La repartición tanto en el espacio como en el tiempo está analizada, así como las asociaciones. Armelle Gardeisen propone diversas interpretaciones de los restos animales.
Manisfestaciones de un tratamiento social de la muerte están destacadas en el capítulo octavo, que propone la síntesis de los estudios precedentes y explora varias pistas: selección de los individuos descubiertos en estas tumbas, ajuar diferente según se trate de un hombre o de una mujer, emergencia de personas particulares, mujeres de edad madura con el torques, mujeres con adornos abundantes o preciosos, hombres con armas, y, a veces, copa metálica. Así destaca cierta jerarquía de los individuos en varios estratos que tienen en cuenta criterios puramente naturales, como la edad o el sexo, pero tambien, sin duda, la posición en la sociedad.
El último capítulo plantea el problema de los posibles significados de ciertos datos puestos en evidencia, repetidos o no, y las preocupaciones espirituales que se reflejan dentro de estos grupos humanos protohistóricos en torno a la muerte y el más allá.