dAf 70
VACHER Stéphane, JÉRÉMIE Sylvie, BRIAND Jérôme
Amérindiens de Sinnamary (Guyane).
Archéologie en forêt équatoriale
Introducción
La construcción de una presa hidroeléctrica en Petit Saut en el Sinnamary media fue la ocasión de montar entre 1990 y 1995 el primer salvamento arqueológico programado en Guyana Francesa. Los trabajos realizados en los terrenos del futuro embalse y de la presa abarcan una superficie de 310 km2 de bosque ecuatorial y han dado paso a una nueva etapa en el desarrollo de la arqueología amerindia de la meseta de las Guyanas.
1. La aproximación metodológica
Durante la fase de localización de sitios, dos métodos en particular se revelaron eficaces pese a los inconvenientes propios al medio ambiente forestal. El primera estuvo relacionado con una prospección fluvial, que consistió en una visita sistemática a los afloramientos rocosos durante el periodo de estiaje y el segundo, con una prospección pedestre centrada en la búsqueda de marcas que quedaron en los terrenos descepados, las cuales conforman numerosos puntos de observación del subsuelo. Así fueron descubiertos 273 sitios (sitios de pulidores y sitios al aire libre). Las prospecciones subacuaticas y aéreas no proporcionaron resultados significativos. La cartografía a 1/25000 permitió realizar una localización suficientemente precisa de los sitios antes de emprender los sondeos manuales en 52 sitios al aire libre y de excavar 5 de éstos, después de la remoción mecánica y extensiva de la tierra vegetal.
2. Los sitios al aire libre
La elección del media ambiente para el establecimiento de los sitios varia muy ampliamente. Estos están situados a veces en ribazo de río pero de preferencia sobre las elevaciones. Las zonas interfluviales, inexploradas en el marco de este estudio, representan un territorio cuyo potencial queda por precisar.
En los sitios ocupados por el hombre, la realización de trincheras con una pala mecánica puso al descubierto una estratigrafía que se particulariza sistemáticamente por la presencia de un nivel de terra preta constituido por dos horizontes debajo del humus. Pese a que la génesis y la evolución de estos horizontes permanecen imprecisos, su emplazamiento es el resultado de la acción humana. Tras distinguir las anomalías animales y vegetales, ningún paleosuelo ni estructura fueron observados. Después de la fase de abandono de los sitios, los artefactos se desplazan en el suelo y la lixiviación de los elementos constituyentes de la terra preta ocultan la presencia de estructuras y uniformizan el tinte del suelo. Estas estructuras (huecos de poste, fosas con depósitos de cerámica...) son reconocibles solamente si la cavidad alcanzo el sustrato compacto. A pesar de la densidad de estructuras en los sitios donde la tierra vegetal fue removida ninguna organización espacial pudo definirse.
El reconocimiento, en contacto con la terra preta y en estratigrafía, de niveles de carbón vegetal permitió poner en evidencia fases de incendios naturales del bosque debidas a un recalentamiento climático. Su presencia plantea el problema de la validez de las muestras de carbón tomadas en los sitios ocupados por el hombre para las 131 dataciones de 14C realizadas.
Aparecieron así diferentes jalones cronológicos: de 10 000 a 8 000 B.P. y de 6 000 a 4 000 B.P. para los periodos de paleoincendios. En cuanto a la presencia amerindia, ella esta atestada por lo menos de 1660 B.P. a 220 B.P.
3. El material organico
El estudio del carbón vegetal proporciono las primeras bases media ambientales para los periodos de paleoincendios y precisa la naturaleza de la vegetación en las inmediaciones de los sitios en el momento de la acción humana.
El estudio osteológico permitió la identificación de restos humanos y animales carbonizados en el sena de las estructuras que presentaban depósitos cerámicos o dispersos en el nivel de ocupación de los sitios al aire libre.
Los objetos de madera, poco numerosos, recolectados en el fondo de los ríos fueron tratados bajo la forma de un catalogo descriptivo (espátulas, arcos, pagayas y ejes de torteros).
4. El estudio lítico
Este tiene como primer eje el estudio de los artefactos descubiertos in situ o provenientes del fondo de los ríos. La naturaleza de los soportes es variada (cuarzo, cuarcita, roca ígnea y roca laterítica) y la especialización de los productos en función de la materia prima resulta evidente.
El estudio de los utensilios obtenidos por percusión-martilleo, talla y pulimento se inscribe dentro de la perspectiva de establecer un repertorio descriptivo capaz de unificar un vocabulario demasiado dispar al mismo tiempo que presentar una base tipológica abundantemente ilustrada.
Los productos del desbaste, todos descubiertos in situ pero fuera de los talleres atestados, forman el primer conjunto conocido en Guyana. La naturaleza de la roca determina la técnica de talla. Los productos en cuarzo están particularmente bien representados y testimonian de un desbaste mediante golpeteo sobre un yunque, el cual se caracteriza por numerosos accidentes de talla y un fuerte porcentaje de desperdicio del material.
Pese a la gran cantidad de información obtenida a partir de este mobiliario, la seriación de los sitios en función del material lítico es prematura; demasiadas incógnitas subsisten, tales como la especialización de las ocupaciones o el valor cultural de tal tipo de utensilio o de tal talla.
Los pulidores fijos y portátiles forman el segundo eje del estudio lítico. El análisis de los talleres, los cuales comprenden de 1 a mas de 400 pulidores, muestra una repartición regular de los sitios supeditada a los afloramientos rocosos en los cursos de agua. La distancia entre éstos no sobrepasa los 9 000 m. El catalogo tipológico de las formas presentadas, establecido a partir de datos métricos obtenidos en mas de 1450 pulidores, permite distinguir de manera empírica una serie de operaciones propia al pulimento y tal vez a ciertos objetos.
5. La ceramica
Esta constituye la mayor parte del mobiliario arqueológico recogido. Después de un análisis critico de los medios hasta ahora empleados en el área amazónica, el estudio propone dos aproximaciones diferentes pero complementarias para tratar los 180 000 tiestos obtenidos en 74 sitios al aire libre. La primera se centró en la descripción de las pastas utilizando para ello un microscopio binocular y en su clasificación de acuerdo con criterios de observación como las inclusiones, su abundancia y el color de la pasta; completada ésta por una caracterización físico-química, resultado de las dosificaciones químicas, del análisis de espectros RX y de la observación de laminas finas. Este primer eje permitió validar la hipótesis de que cada sitio se distingue por una producción propia, mostrar el origen local de los materiales utilizados, precisar la naturaleza de la depuración o de la añadidura de inclusiones, admitir el carácter uniforme del modo de cocción así como la naturaleza idéntica de algunos engobes estudiados. La segunda aproximación del estudio cerámico, mas tradicional pero sin embargo innovadora en el caso de la Guyana, permitió establecer una tipología de las formas y de la decoración sobre la base de una codificación que facilita el estudio por media de las selecciones computarizadas de 21851 artefactos registrados. El resultado es, como en el estudio lítico, la presentación de un repertorio enriquecido por numerosos dibujos.
6. Una aproximación sintética y critica
Seis conjuntos de sitios se distinguen pese a la difícil comparación entre los resultados de Petit Saut y de los trabajos anteriores debido a que los temas abordados y los métodos de obtención y de análisis de los datos son diferentes. Solamente los tres primeros tienen un valor tipocronológico. Se trata del conjunto «Arauquinoïde-Koriabo» que esta vinculado a las tradiciones y complejos ya conocidos y de los conjuntos llamados «rojo fino» y «panza incisa» que no habián sido hasta ahora caracterizados. Los tres últimos reagroupan los sitios que no proporcionaron ningún elemento decorado, ésos que dieron sola mente un conjunto cerámico restringido y finalmente aquéllos donde la tierra vegetal fue removida y la abundancia de información obtenida no permitió una comparación real con las otras ocupaciones conocidas actualmente en el área amazónica. Estos resultados, aunque cuestionan en parte la validez de la tipocronología existente, no permiten establecer una nueva. Queda por caracterizar mejor las fases de paleoincendios y por multiplicar las excavaciones extensivas con el fin de obtener para cada «cultura» definida conjuntos de sitios significativos tanto en el piano del mobiliario coma en el de las estructuras, una estratigrafía y los criterios de selección utilizados en el establecimiento de los sitios.